Un administrador quiere dimitir, pero las cuentas no están firmadas. Un auditor necesita justificantes que el banco solo entrega al propietario. Dos sociedades acordaron un préstamo que nunca se puso por escrito. Cada una de estas situaciones queda entre varias partes, y cada parte tiene razón al decir que no le corresponde.
Las tratamos como asuntos: con nombre, con un responsable, documentados y coordinados hasta un resultado que queda registrado. La respuesta permanece en el dossier, de modo que el siguiente asesor parte de ella y no desde el principio.